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28/06/2010
 

La singularidad que caracteriza al territorio de Bardenas Reales de Navarra, ha supuesto que casi la totalidad de sus 41.845 hectáreas hayan sido declaradas como Parque Natural, Reserva de la Biosfera y Lugar de Importancia Comunitaria.

Tradicionalmente, el grupo animal que mayor atención ha suscitado entre naturalistas, investigadores y gestores ha sido el de las aves, no sólo porque son “fácilmente” observables, sino también por el hecho de que en Bardenas Reales pueden encontrarse especies y poblaciones de aves extraordinariamente sobresalientes incluso a escala mundial, como es el caso de la Alondra de Dupont (Chersophilus duponti).

Esta especie, incluida en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas desde 2004, en la categoría de “vulnerable”, presenta en Bardenas una población muy amplia, que constituye uno de los núcleos más importantes de España, el único país de Europa donde reside la especie. Desde hace años la Estación Biológica de Doñana, en colaboración con la Comunidad de Bardenas Reales, viene realizando trabajos de seguimiento de la Alondra de Dupont, que han consistido, principalmente, en el censo de la población existente en el Parque Natural.

A partir de 2010, el apoyo de la Comunidad de Bardenas Reales a estos trabajos de seguimiento se amplía aún más si cabe, gracias a la construcción del nuevo Centro de Información de Bardenas Reales. Dentro de su recinto, se ha habilitado un espacio como “vivienda”, con capacidad para 6 personas, cuya función no es otra que la de ofrecer apoyo logístico y alojamiento a los equipos técnicos que vengan a trabajar a esta Reserva de la Biosfera.

Teniendo la oportunidad de entrevistar al primero de estos investigadores que ha utilizado este “alojamiento”, no se ha querido desperdiciar la oportunidad de conocer un poco más a fondo en qué consisten los trabajos que está realizando en Bardenas y cuales son sus objetivos.

Su nombre, Matthias Vögeli, Doctor en Biología desde 2009, año en que defendió su tesis “Ecología y Biología de Conservación de la Alondra de Dupont en paisajes fragmentados”.

En primer lugar, Matthias, nos gustaría saber, en rasgos generales, en qué consisten los trabajos que has realizado en Bardenas Reales.

Básicamente, he estado trabajando con dos objetivos principales. Por un lado, elaborar un mapa de distribución de la Alondra de Dupont, y por otro, realizar un censo de las demás aves paseriformes esteparias (los “pajaricos”). Para confeccionar este segundo censo, nos centramos en especies como Terrera marismeña (Calandrella rufescens), Terrera común (Calandrella brachydactyla), Cogujada montesina (Galerida theklae), Cogujada común (Galerida cristata), Alondra común (Alauda arvensis), Calandria común (Melanocorypha calandra), Bisbita campestre (Anthus campestris), Collalba rubia (Oenanthe hispanica), Collalba gris (Oenanthe oenanthe) y Curruca tomillera (Sylvia conspicillata).

Sin embargo, si durante el trabajo de campo aparecen otras aves esteparias de mayor tamaño (como es el caso de la Ganga, Pterocles alchata, o la Ortega, Pterocles orientalis), son también incluidas en el estudio.

Has hablado de elaborar un mapa de distribución y un censo, ¿cómo se recogen los datos?, ¿en qué consiste el trabajo de campo diario?

Los datos con los que luego trabajamos se recogen mediante “muestreos”, con una metodología determinada en función de la pregunta que nos plantee nuestro estudio. La Alondra de Dupont es un poquito especial, porque las metodologías estándares para contar aves no valen para esta especie. Los censos de la Alondra de Dupont se han hecho antes del amanecer y después del atardecer, coincidiendo con los picos de mayor actividad de canto de la especie. Con todas las localizaciones obtenidas en el campo se determinan después los territorios ocupados dibujándolas sobre un mapa con la ayuda de un ordenador.

Para las demás especies utilizamos transectos, que es hacer un recorrido lineal a lo largo del cual vamos anotando las especies y el número de individuos con el que existe contacto visual o auditivo a ambos lados del itinerario. La distancia a la que se producen esos contactos también se anota.  Con estos datos puedes luego calcular tanto la densidad de las distintas especies como la riqueza y la diversidad del conjunto de las especies. Para distribuir los transectos, se puso como condición principal que hubiese representación de la mayor parte de los usos del suelo que se dan en el Parque Natural.

 

Suponemos que en este tipo de estudios habrá unas épocas más idóneas que otras, en función del resultado que estemos buscando. ¿De qué depende elegir una u otra época del año?

La primavera tiene un mayor interés por ser la época de cría y poder obtener información de dónde, cómo y cuánto se reproducen. Las especies más tempraneras comienzan su época de reproducción en marzo, como ocurre con la Alondra de Dupont, y puede durar más o menos hasta finales de junio. En esta época es cuando estas aves son más territoriales. Después de criar muchas especies de aves se mueven más libremente o migran y pueden ocupar otros hábitats diferentes al que ocupan durante la reproducción.

 

Entonces, ¿siempre existe un abanico de meses en los que podéis realizar los trabajos de campo de este tipo?

Sí, son pocos meses aunque siempre depende un poco de lo que tengas que hacer. Por ejemplo, si es trabajar con individuos adultos, tenemos que escoger la época de cría; si por el contrario, queremos trabajar con los pollos recién nacidos, es a partir de junio o julio.

Cada trabajo tiene su metodología, sus horarios, sus temporadas… pero la primavera, hasta principios de verano suelen ser los meses fuertes para biólogos que trabajan en el campo.

 

En los casos que tú has estudiado, ¿cuáles son las mejores horas para estar en el campo?

En el caso de la Alondra de Dupont aprovechamos los dos picos de mayor actividad de canto que tiene la especie. El primero pico es de madrugada, empieza una hora y pico antes del amanecer y dura aproximadamente una hora. El segundo pico ocurre justo después del amanecer durante unos 30-45 minutos.

Las mejores horas para el censo de los demás paseriformes esteparios son a partir de una hora después del amanecer hasta mediodía más o menos, siempre que no haga demasiado calor.

 

Entonces, la climatología influye de manera importante en los estudios que estáis haciendo…

Sin duda. Además de las temperaturas, las precipitaciones también influyen de manera importante. A partir de una cierta intensidad de viento o lluvia, los animales pasan a estar inactivos y si llevamos a cabo los censos en estas condiciones nos podrían dar resultados erróneos.

Aquí en Bardenas, la lluvia acarrea otros problemas, ya que los caminos se embarran y de ello se derivan problemas para poder desplazarte a según qué zonas. Durante el mes de mayo, ese fue uno de los principales problemas que tuve para poder hacer el trabajo de campo, debido a las fuertes tormentas que se presentaron durante esos días.

 

Cuando se hacen este tipo de estudios, ¿únicamente se estudian las zonas, los hábitats, en los que es más fácil encontrar a la especie que nos interesa, o también se estudian las zonas donde un “contacto” es menos probable?

Es importante incluir en el estudio también las zonas donde no esté la especie que estudiamos; Para un estudio del hábitat de la Alondra de Dupont, por ejemplo, se necesitan tanto sitios con presencia como de ausencia de la especie para evaluar qué factores determinan su presencia; es una parte importante de un trabajo de estas características y a veces no se le da la importancia que se debería.

En el caso del censo de paseriformes que he hecho en mayo, he muestreado los tipos de usos de suelo más frecuentes y representativos que hay en el Parque Natural. Es una manera de incluir en el resultado final la variabilidad que existe en la naturaleza, y evitar quedarse solo con una parte limitada.

 

Nos has explicado que los trabajos que has estado haciendo se han centrado en los adultos en época reproductora porque es entonces cuando las especies son más territoriales. Pero, en cualquier otro estudio, ¿se trata igual a los individuos adultos que a los jóvenes?

No podemos tratarlos igual. En el caso de los censos que he hecho, se suele trabajar solamente con adultos. Los jóvenes pueden incluso distorsionar los datos si no distingues o puedes distinguir entre los jóvenes de los adultos. Sin embargo, hay métodos que uno se aprovecha de que haya diferencia entre animales juveniles y adultos para contabilizar la abundancia de cada una de esas clases de edades. Sobre esta base se pueden por ejemplo obtener parámetros de reproducción o de productividad, pero en nuestro estudio aquí esto no ha sido el caso. Como decía al principio, tienes que centrarte en las preguntas que tienes que contestar en tu estudio para elegir la época o la metodología a usar, en la que se incluiría el tipo de individuos sometidos a estudio.

 

Vemos que la Alondra de Dupont tiene importancia en sí misma, ya que uno de los estudios se ha centrado única y exclusivamente en ella. ¿Tiene esto algo que ver con que desde 2004 esté incluida en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, con la categoría de vulnerable (Orden MAM 2784/2004 de 28 de mayo, BOE de 26 de agosto de 2004)?

Por supuesto. Por ley, todas las aves incluidas en este catálogo deben ser favorecidas en la gestión del territorio. Para ello, es necesario saber dónde y en qué estado se encuentran las poblaciones. El trabajo que he hecho es recoger la información que constituirá la base sobre la cual se podrán tomar las decisiones futuras en relación con la gestión agraria y/o medioambiental.

Si no existe información tanto sobre las poblaciones como sobre la especie misma, es muy difícil o incluso imposible tomar las decisiones correctas.

 

Y, del trabajo desarrollado estos días, ¿puedes extraer conclusiones, en rasgos generales,  sobre el tipo de hábitat que le resulta más atractivo a la Alondra de Dupont dentro de Bardenas Reales? Porque el Parque Natural cambia mucho de unas zonas a otras, si nos referimos a sus hábitats característicos.

La Alondra de Dupont es una especie “especialista” de las zonas llanas de vegetación natural esteparia, lo que quiere decir que sólo está adaptada a ese tipo de formación vegetal y no es capaz de sobrevivir en otros hábitats. Si éste cambia, sea por la razón que sea, la Alondra de Dupont es incapaz de adaptarse y desaparece. No ocurre lo mismo con otras especies que son más “generalistas”, como es el caso de la Terrera común, que puede localizarse en los mismos hábitats que la Alondra de Dupont, pero además, puede por ejemplo aprovechar los barbechos, aunque sea en una densidad de individuos menor que en su hábitat “ideal”.

Dentro de la Reserva de la Biosfera de Bardenas Reales, el único espacio que ocupa la Alondra de Dupont, está en el interior del Polígono de Tiro y sus inmediaciones son unas 800-900 hectáreas de hábitat idóneo para la especie). Fuera del Polígono, también existe vegetación natural de ese tipo, pero suele estar ubicada en barrancos o sus áreas son de superficie muy reducida, por lo que no presentan las condiciones adecuadas para albergar una población de Alondra de Dupont. Por todo ello, el Polígono de Tiro representa un sitio muy importante para la Alondra de Dupont en España, ya que la mayoría de estos ambientes, con el tiempo, han sido roturados y convertidos en campos de cultivo.

 

Entonces, en Bardenas, ¿podríamos considerar a la Alondra de Dupont como una especie en expansión o en retroceso?

Yo creo que está más o menos estable, lo cual es una excelente noticia ya que muchas poblaciones de esta especie se han extinguido durante las últimas décadas o están en claro retroceso. En el caso de las Bardenas se ha cumplido una medida fundamental para la conservación de la Alondra de Dupont, que es el mantenimiento de una superficie grande de hábitat apto para la especie durante mucho tiempo. En el caso del Polígono parece además que es un sitio suficientemente grande para que se pueda mantener esta población por sí misma, a diferencia de otras poblaciones más pequeñas en el Valle del Ebro que se han extinguido recientemente.

 

Si hablamos del estudio/censo que has realizado para el resto de aves esteparias, además del tamaño de sus poblaciones, ¿has podido estimar también el área de expansión o simplemente podemos extraer conclusiones sobre el número de individuos?

El objetivo del estudio relacionado con el resto de paseriformes esteparios era, sobre todo, comparar la presencia y ausencia de las distintas especies, sus densidades (el número de aves por superficie de terreno), la riqueza (el número de especies) y la diversidad del conjunto de especies entre los distintos usos del suelo. Como los muestreos se han hecho por todo el P.N. de Bardenas, se podría posiblemente también sacar información de la distribución concreta de alguna especie, pero ése no era el objetivo del estudio.

 

De todos los datos que has recogido, ¿existe alguna especie que domine sobre el resto?

En vez de resaltar alguna especie en concreto, me gustaría darle  más importancia al conjunto de las especies presentes en Bardenas. Los hábitats esteparios albergan un alto porcentaje de especies con un estatus de conservación desfavorable. Muchas de ellas son especialistas de este hábitat, como la Ganga, la Ortega o la ya mencionada Alondra de Dupont. Los mejores hábitats esteparios de Europa se encuentran en España y el P.N. de las Bardenas Reales es un sitio estepario de lo más representativo.

Como anécdota se podría añadir que en Bardenas podemos encontrar todas las especies de alaúdidos(1) de la Península Ibérica. Deben existir muy pocos sitios donde coincidan todas estas especies, en un espacio tan reducido como es el Parque Natural.

 

(1).- También conocidas como paseriformes o “aves de percha”. Tienen los dedos formados de manera que puedan agarrarse a una percha, aunque algunas como la Alondra están adaptadas a la vida en el suelo. Su alimentación suele ser granívora o insectívora. Suelen construir sus nidos en sitios ocultos en el suelo.

 

Por último, nos gustaría conocer tu opinión sobre la circunstancia de disponer de un alojamiento de estas características “a pie de campo”, como el que cuenta el recién estrenado Centro de Información y Acogida de Visitantes de Bardenas.

Como dicen en el anuncio, “esto no tiene precio”. Piensa que durante el trabajo de campo, las horas que pasamos sobre el terreno son muchas, si nos lo permite la meteorología. Por eso, descansar es fundamental, y contar con un alojamiento justo al lado del lugar donde se trabaja reduce también muchísimo las horas delante del volante. Además, tener todas las comodidades con las que se ha equipado la “vivienda” es de agradecer. En otros sitios y en anteriores trabajos no he contado con estas facilidades; disponer ahora de esta vivienda es un lujo que se agradece enormemente.

Te facilita el trabajo, en primer lugar, por la proximidad. Puede que una mañana, el tiempo no esté bien, pero puedes acercarte a ver si puedes aprovechar algo. Además, al contar con conexión a internet y demás, en cuanto llegas a la casa, puedes dedicarte a trabajar delante del ordenador, porque ya tienes, digamos, el “despacho” listo, mientras que en otras ocasiones, tienes que llegar al lugar de alojamiento, buscar un lugar con conexión y desplazarte hasta allí para poder trabajar.

En definitiva, ha sido un auténtico placer contar con una vivienda de estas características, que la Comunidad de Bardenas pone a disposición de los investigadores que realizamos trabajos en su Parque Natural.

 

Matthias Vögeli, este biólogo suizo con sede en Sevilla, ha concluido por el momento sus trabajos en Bardenas y, tras un breve descanso para visitar a su familia en Suiza, partirá rumbo a Canadá el próximo mes de julio, a fin de proseguir con sus investigaciones.

Pero Matthias volverá, y en esa próxima ocasión lo hará acompañado de su violín, para deleitarnos, como nos ha prometido, poniéndole música a un bonito atardecer en la Bardena.

 

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Autor/a de la entrevista: Lucía Ruiz Chueca  [Soluciones Locales, S.L.] (Bióloga/Educadora Ambiental del Centro de Información del Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Bardenas Reales de Navarra).

Entrevista realizada en: Mayo 2010.

Fotos cedidas por: José Antonio Martínez.

 

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