24/09/2007, lunes   
BARDENAS EN LA PRENSA
Informa: Diario de Noticias / Fotos: DN

Los pueblos bardeneros, en Roncal y Salazar

Novecientas personas participaron en la comida popular en el frontón municipal de Ezcároz

En la mañana de ayer, las calles de Ochagavía se llenaron con la llegada de los vecinos de los pueblos del Valle de Salazar y de Roncal, así como de los pueblos riberos pertenecientes a la Comunidad de las Bardenas Reales que, por primera vez, celebraban su fiesta en el pueblo salacenco.

Llegaron de Cortes, Cabanillas, Buñuel, Fustiñana, Tudela, Ribaforada, Cadreita, Valtierra y Caparroso. En total, cuatrocientos riberos llenaron los siete autobuses de la empresa Arasa. Del vermú en Ochagavía, a la comida y las copas en Ezcároz. El día anterior, los festejos tuvieron lugar en Roncal.

El programa, completo y variado, permitía disfrutar de actividades diversas que atrajeron además a visitantes de paso. A lo largo de toda la mañana se pudo contemplar un mercadillo de artesanía, que concentró a numerosas personas. En él se podía adquirir cerámica, chocolates, almendras, pan de Lekunberri, alpargatas, pelotas de frontón y unas originales ilustraciones y material didáctico del trío de Tudela: Eneko, Itziar y Txetxu.

En el mercadillo hubo también una exhibición de animales, de búhos, halcones y boas, que atrajeron la curiosidad y la práctica de los presentes.

De la feria, a la plaza. Los dantzaris locales actuaron en la concurrida plaza de Ochagavía. Acompañados de los gaiteros de Lumbier, bailaron y divirtieron a los presentes. Para entonces, las autoridades, representantes de las juntas de los dos valles, alcaldes de los pueblos de alrededor y de pueblos de la comarca se acercaron hasta el lugar para la degustación de vino y queso. De Ochagavía salieron para Ezcároz, donde se juntaron para comer en torno a las novecientas personas. Allí, en la Casa del Valle del Salazar, se reunieron para contemplar un corto sobre las Bardenas, cobijo de pastores y leyenda. Entre los espectadores e invitados se encontraba la consejera de Administración Local, Amaia Salanueva.

Las autoridades locales expresaron a lo largo de la mañana su satisfacción por el desarrollo de la fiesta. El alcalde de Ochagavía, Manuel Tohane, hizo de anfitrión y se mostró contento por el desarrollo de la fiesta y hasta con el tiempo "que ha respetado", porque a lo largo de toda la mañana, el valle permaneció totalmente encapotado.

Agapito Boj, presidente de la Junta del Valle de Roncal desde hace 16 años, compartía la alegría y expresaba su deseo de que todo saliera bien y "de que estemos juntos los de la ribera y la montaña". Por su parte, el presidente de la junta del Valle de Salazar desde sólo hace seis meses, Ángel Eseverri, calificaba el evento como "un hecho histórico que tanta gente de la ribera venga a la montaña" y citó a los trashumantes como "los verdaderos protagonistas de toda esta historia". Finalmente, tuvo unas palabras de agradecimiento para la organización, la Junta de Bardenas, para su presidente, José Antonio Gayarre y para toda la ribera en general.

Algunos de los verdaderos protagonistas de la trashumancia disfrutaron ayer de la fiesta. Entre amigos y risas, el salacenco Ramón Moso Compains y el roncalés, Gregorio Sanz Aznárez, recordaban sus aventuras de camino a las Bardenas. Comenzaron a llevar el ganado con 13 y 14 años, y lo siguen haciendo, con alguna excepción, a los 63 y a los 67 años respectivamente. Ahora, el pastor más joven de Ochagavía, Carlos Landa, tiene cuarenta años.

Cuando ellos comenzaron su andadura, veinticinco o treinta rebaños llegaban al paso desde los valles. Actualmente "no llegan a seis rebaños". Cada uno, toma un camino para bajar de la montaña. Moso, de familia trashumante cuyos hermanos también hacen la cañada, recuerda cómo antes se encontraban en Cáseda muchos rebaños. Cincuenta años de alma bardenera dan para muchas anécdotas y aventuras. "Fueron tiempos muy duros. Llevábamos la ropa y la comida en burros. A veces, todo se mojaba con dos días seguidos de lluvias. Estábamos nueve meses en las Bardenas. Nos acostumbramos a la soledad y guardábamos poca fiesta. Pero también hubo noches buenas en Lumbier y Carcastillo".

 

Concentración en contra del polígono de tiro

 

La izquierda abertzale del Valle de Salazar aprovechó ayer la fiesta del Día de las Bardenas para protestar contra el uso y la propiedad militar de las Bardenas. Al mediodía se concentraron unas treinta personas en torno a la pancarta con el lema: Bardeak Herriarentzat, Militarrak Kanpora . Juan Cruz Aldasoro, de la Mesa Nacional de Batasuna, declaró que: "Vamos a aprovechar que el año que viene, el 2008, la Junta de las Bardenas tiene que revisar el contrato con el Estado para pedir que éste sea el último año en el que el polígono esté en manos del Estado y se utilice con fines militares". Aldasoro añadió que su emplazamiento directo era, principalmente, para UPN y PSN y para los ayuntamientos riberos que avalan el uso militar de las Bardenas. Asimismo, significó que esa demanda tenía que estar presente, a su juicio, en este curso político y recalcó la intención de sumarse a la movilización popular y a todas las fuerzas que apoyen la misma causa, que no es otra que la consecución de que las Bardenas vuelvan a ser del pueblo navarro, de la Ribera.



Fuente: Diario de Noticias