08/12/2007, sábado   
ACTUALIDAD
Informa: Gobierno de Navarra / Fotos: BRN

El Gobierno de Navarra y Bardenas firman un convenio para la implantación de los distritos ganaderos

El convenio pretende que agricultores y ganaderos trabajen de forma coordinada.

El Gobierno de Navarra y la Junta de Bardenas firman un convenio para implantar un sistema ordenado de aprovechamientos agrícolas y ganaderos.

 

El acuerdo implica elaborar sendos proyectos sobre reordenación de los derechos de cultivo y de un Plan General de medidas higiénico-sanitarias, así como un estudio de modelo de corral piloto.

 

A tal efecto, el Departamento aporta el 50% del valor de los citados proyectos, con una cantidad máxima de 150.000 euros, mientras la Junta abonará el resto del gasto.

 

En virtud del citado convenio –suscrito por Jesús Mª Echeverría Azcona, director general de Desarrollo Rural, y José Antonio Gayarre Bermejo, presidente de la Junta- se pretende llevar a cabo un sistema de implantación de “distritos ganaderos de uso individualizado” y de reordenación de los derechos de cultivo en las Bardenas Reales, a efectos de permitir que agricultores y ganaderos trabajen de forma coordinada.

 

Concretamente, el mencionado proyecto de reordenación de los derechos de cultivo en Bardenas abarca en principio la zona conocida como el Plano de Mélida – Carcastillo y Blanca Media. En este caso, la reordenación deberá contemplar la mejora de la calidad ambiental del hábitat, así como una racionalización de la estructura parcelaria de cultivos existente. No se trata de una concentración parcelaria, sino de una reubicación, lo que lleva consigo un cambio de las parcelas entre las personas que las cultivan con el fin de que en cada distrito ganadero haya el menor número posible de cultivadores.

 

Por otra parte, el convenio aborda un plan general de medias higiénico-sanitarias. En este sentido, hay que tener en cuenta que el aprovechamiento ganadero es históricamente el más antiguo de los realizados en la Bardena. La forma en la que se realiza la actividad ganadera apenas ha cambiado en los últimos siglos, en el sentido de que pervive el pastoreo “a la revuelta”. Así, cada pastor puede llevar su rebaño a pastorear a la zona que desee y utilizar cualquier corral o barrera que esté desocupado. Todo ello obliga a desarrollar un plan general que comprende el control higiénico-sanitario de corrales y barreras, balsas y abrevaderos, cadáveres y ganado. 

 

A todo ello hay que añadir otro apartado del convenio relativo al estudio de modelo de corral piloto. Se trata de definir el modelo de construcción que irá en cada distrito ganadero. En principio, se compone de nave para las cabezas de ganado y almacén para guardar las materias primas (pienso y paja). El citado estudio definirá el material de construcción, la ventilación de la nave, el diseño de los comederos y bebederos, la iluminación artificial y las medidas ambientales relativas al impacto visual por lo que resulta obligado estudiar la ubicación y orientación de los edificios, así como los materiales de construcción.