28/09/2008, domingo   
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Informa: OP / CBRN / Fotos: Orfeón Pamplonés

El Orfeón llenó el Monasterio de la Oliva en el 60 Aniversario de su elevación a rango de Abadía

El evento, organizado por la Comunidad de Bardenas, abría la temporada navarra del Orfeón Pamplonés

El evento, organizado por la Comunidad de Bardenas, abría la temporada navarra del Orfeón Pamplonés.

 

Alrededor de mil personas llenaron el Monasterio de la Oliva el sábado, día 27 de septiembre, a las ocho de  la tarde, para escuchar el concierto que el Orfeón Pamplonés interpretó, bajo la dirección de Igor Ijurra con Julián Ayesa como organista y actuando como solistas, la soprano Dorota Grzeskowiak y el barítono Marc Canturri.

 

Organizado por la Comunidad de Bardenas Reales de Navarra y con el tenor navarro Ricardo Visus como director lírico, el concierto constituía el número cinco desde que Bardenas comenzó a organizar este tipo de actos culturales utilizando el incomparable marco del Monasterio de la Oliva. José Antonio Gayarre, presidente de la Comunidad de Bardenas, se mostró muy satisfecho tras el concierto, e insistió en la importancia para todas las localidades congozantes de la actividad cultural como nexo de unión entre los pueblos.

 

La Oliva, que celebraba el 60 Aniversario de su elevación a rango a Abadía, se llenó de un público que abarrotó el lugar y que disfrutó de un concierto que comenzó con selecciones de obras de Mendelssohn, Hilarión Eslava, Hayn, Bruckner o Francisco Madina y terminó en una segunda parte con el Réquiem de Fauré.

 

Tras casi dos horas de concierto, y con todos los asistentes puestos en pie, el Orfeón interpretó “Navarra mía”, de Raimundo Lanas, para posteriormente cantar, también como bis, “Herribera”, de Benito Lertxundi, con arreglos de Lorenzo Ondarra.

 

Ijurra explicó tras el concierto que el Orfeón Pamplonés tiene entre sus objetivos actuar no sólo fuera de Navarra en los grandes auditorios, sino en los diferentes pueblos y localidades, “difundiendo la cultura en nuestra tierra”.

 

Ricardo Visus, organizador lírico, se mostró también muy satisfecho con la numerosa asistencia del público, y recordó cómo, hace sesenta años él también estuvo presente en el Monasterio el día de su elevación a abadía. Visus, que antes de despegar su carrera internacional como solista formó parte del Orfeón Pamplonés, explicó al público la importancia de los conciertos líricos en la Oliva, y animó a sus organizadores para que tenga continuidad en próximas ediciones.

 

Se trataba del segundo concierto de la temporada para el Orfeón Pamplonés después de interpretar Alexander Nevsky, de Prokofiev, junto con la Orquesta Sinfónica de Navarra en la clausura de la Expo de Zaragoza, el pasado día 14 de septiembre.