12/06/2005, domingo   
BARDENAS EN LA PRENSA
Informa: Diario de Noticias/Sociedad/120605

"Nadie entiende que en el tema del polígono de tiro, el péndulo de la expropiación está en marcha"

Diario de Noticias entrevista a José Antonio Gayarre

Antes de entrar en detalles, ¿puede hacer un balance general de sus 25 años como presidente de la Comunidad de Bardenas Reales?

Se podría decir que en este tiempo ha habido muchas luces y muchas sombras. De lo primero destacaría la creación de embalse del Ferial y sus regadíos, el Plan de Ordenación de Recursos Naturales y, sobre todo, la declaración de Parque Natural y Reserva de la Biosfera. En cuanto a las sombras, seguramente la más oscura ha sido la del polígono de tiro, aunque siempre he dicho que yo en este tema no he hecho otra cosa que seguir los dictámenes de la Junta General y, luego, intentar sacar el mayor provecho posible de la situación. De todas maneras, hoy en día las Bardenas se encuentran remontando cualquier crisis de cara a poder crear una serie de infraestructuras que pueden ser muy importantes para la Ribera.

Ya que usted ha sacado el tema y teniendo en cuenta que en 2008 finaliza el contrato de arrendamiento con Defensa, ¿hay alguna posibilidad de desmantelamiento?

Sinceramente, lo veo muy difícil. En esta cuestión nos enfrentamos al Estado que es quién necesariamente tiene que decidir. Desde mi punto de vista y, según las noticias que tengo, lo veo muy, muy difícil.

¿Cómo creer que van a ir sucediéndose las cosas de aquí hasta el momento de volver a renovar el contrato con el Ministerio?

Sólo hay un camino porque se trata de un territorio declarado de interés general para la defensa. Ese hándicap sólo puede superarse (como le he dicho mil veces a Uxue Barkos y al resto de los partidos que quieran el desmantelamiento) si ellos se dejan de demagogias y, a través del Parlamento, presentan un proyecto de Ley que elimine eso que se llama interés general. Quiero recordar que el único organismo que puso un recurso contra este status fue la propia Comunidad de Bardenas y fue desestimado por el Tribunal Supremo.

¿Podríamos entonces contemplar, como usted ha sostenido en varias ocasiones, que puede llevarse a cabo una expropiación del terreno por parte de Defensa?

Es que no lo queréis entender nadie y es así de claro. El péndulo de la expropiación está en marcha y no veis que la declaración de interés general no tiene otro efecto que ése. En su momento, el Tribunal Supremo dejó claro que si el Estado necesita esa zona es suya y por ello, en su día, se reunió el Consejo de Estado, presidido por el Rey y a nosotros no nos quedó otro remedio que seguir adelante. ¿Qué podíamos hacer? ¿Gritar, chillar, ir al justiprecio?. Tengo claro que no voy a ser nunca un mártir y que defenderé los derechos que nos quedan como creo que debo; la prueba es que en la última negociación se consiguió la máxima contraprestación económica y en la siguiente, si ocurre, se intentará doblar o triplicar. El resto son opiniones de licenciadillos que deben ir a la escuela, aprender y distinguirse en la oración antes de hablar.

Hablando de negociaciones, ¿Cómo han sido las suyas en los despachos de Defensa? ¿Recuerda a cada uno de sus interlocutores?

En estos años he estado con Suárez, con Felipe González, con Aznar y ahora, con Zapatero. No recuerdo a todos los ministros, pero ha habido muchísimos encuentros y discusiones. Me acuerdo que la primera vez que se elevó el canon (nos pagaban unas 300.000 pesetas), mi planteamiento fue el de poner sobre la mesa cuánto produciría todo el terreno del polígono si estuviera sembrado de cebada. Eso acabó con una subida de 10 millones. Más tarde, salió del decreto de reforestación de tierras arables y plantee la cuestión de la misma forma, ¿Cuánto valdría el polígono si se reforestase). Volvimos a lograr una subida. Posteriormente, cuando venció el contrato en 2001, nos decidimos a echar un pulso y conseguimos 600 millones. De todo eso queda ser una persona muy conocida en los despachos y recordar a García Vargas o Federico Trillo.

¿Cree que desde fuera alguien se imagina cómo son esas reuniones? ¿Nos enteramos de algo de lo que ocurre en ellas?

Mira, ir al Ministerio es sentarse en una mesa muy larga, cada uno en una punta, mirarnos y empezar a decir: "Bueno... ¿Qué pasa?. Aquí estamos, qué queréis?". La verdad es que, como me quedó muy claro cuando se reunió el Consejo de Estado, es que una cosa es lo que se habla en el Parlamento y entre los partidos políticos y otra muy distinta lo que realmente es el día a día cuando, como he dicho, el péndulo de la expropiación está pendiente. Puede ser una carretera, un ferrocarril, un embalse...Es el propio Estado el que lo necesita y lo decide.

Lo cierto es, que al margen de las dificultades que usted apunta para la no renovación del arrendamiento, nunca un Ayuntamiento o congozante ha rechazado el dinero que aporta el polígono.

Así es. Ya he dicho otras veces que la derecha lo aprueba y la izquierda lo cobra. No ha habido ni un solo Ayuntamiento que dijese no, salvo el de Tudela que decidió ceder esos fondos a Irak cuando saben perfectamente que eso es imposible ya que en el contrato con el Ministerio de Defensa se deja bien claro que ese dinero debe ser invertido en infraestructuras para cada ciudad o valle. El documento lo especifica y, por eso, nosotros pedimos siempre a los congozantes que nos digan en qué van a gastar esa partida.

En cuanto a esos fondos, ¿Qué opina de las declaraciones de José Bono en las que afirmaba que en la Ribera no podíamos quejarnos del polígono porque luego nos gastábamos el dinero que nos aporta "tan a gustito"?

Me sentó muy mal que dijera eso. Yo contesto que de "a gustito" nada porque cuando todavía estaba pendiente que el polígono fuera declarado zona de interés general para la defensa vivimos una situación de auténtica presión en los ayuntamientos, en los pueblos y, concretamente, en la persona de José Antonio Gayarre. Aquel año había habido 20 muertos y, a pesar de toda esa presión, consideramos que aquello era una cuestión de Estado. ¿Qué podíamos hacer?. No nos quedó otra que firmar el contrato con Defensa. Cuando llegue 2008 veremos cómo actúa José Bono, aunque ya he dicho que es prácticamente imposible que prescinda de esas instalaciones y de esa zona. Además, del dicho al hecho hay mucho trecho y el ministro ya se comprometió a hacer lo mismo en Cabañeros y, al final, nada de nada, aquello es una finca particular del Ministerio.

¿Qué ocurriría con Bardenas si no se renovase el convenio?

Absolutamente nada, simplemente estamos acostumbrados a vivir sin gastar. Cuando yo entré aquí, el presupuesto de la Comunidad rondaba los 15 millones de pesetas, de los que sólo 300.000 pesetas venían del polígono. Saldríamos adelante sin las instalaciones militares al igual que lo hemos hecho en épocas de crisis muy fuerte en las que los agricultores y los ganaderos han sido valientes y han seguido sembrando. Seguro que tendríamos imaginación para encontrar otras salidas turísticas o medioambientales o para explotar el tema de la energía solar. Si estuviéramos en esa situación, estoy seguro de que la comisión permanente sabría darle la vuelta.

¿Qué le ha aportado el turismo a Bardenas hasta el momento?

El turismo no siempre trae cosas buenas o necesariamente se traduce en beneficio económico. A nosotros nos ha aportado aprendizaje, sensibilidad y que nos conozcan. Tenemos muchas expectativas, sobre todo por el proyecto de educación medioambiental de Aguilares y la declaración de Parque Natural y Reserva de la Biosfera. De todas formas, en la Ribera necesitamos más y mejores infraestructuras para poder sacar algún partido turístico a la Bardena. Creo que en las zonas limítrofes o periféricas (Monasterio de la Oliva, Carcastillo, Arguedas, Tudela, Fustiñana y Cabanillas) podría dar un buen resultado. Por otra parte, pienso que hay que cuidar mucho a los que vienen porque son un sector muy sensible debido a que dispone de una oferta muy amplia al margen de Bardenas.

¿Qué significa Bardenas Reales para usted?

Es mi forma de vida desde siempre porque desde chico recuerdo que no hemos tenido otras tierras para ser cultivadores directos. Con más o menos problemas de derechos, de fórmulas de cultivo y siembra, y con nuestras pugnas con los ganaderos, ésta es nuestra forma de subsistir.

Sinceramente, ¿sabe si se ha utilizado uranio empobrecido dentro de los límites del polígono?

Estoy completamente seguro de que no se ha utilizado. En el contrato de arrendamiento pone que no se ha usado y estoy convencido de que así ha sido. Sería un error de Defensa decir que no, cuando es que sí.