19/09/2005, lunes   
ACTUALIDAD
Informa: Jesús Manrique / Diario de Navarra / Fotos: Nuria G. Landa / Diario de Navarra

La escasez de agua y pasto marcó la llegada de 20.000 ovejas a Bardenas por El Paso

El acto fue multitudinario, con unos 2.500 asistentes, al coincidir en domingo

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Unas 20.000 ovejas volvieron ayer a cumplir con la tradición que, cada 18 de septiembre, supone la entrada de los rebaños del norte de Navarra a las Bardenas Reales por el término de El Paso, en busca de pasto para el otoño e invierno. Sin embargo, el acto, que fue de los más multitudinarios de los últimos años al coincidir con domingo -asistieron unas 2.500 personas-, estuvo marcado, además de por el fuerte viento, por la escasez de pasto y agua para los rebaños. Los ganaderos se lamentaron al reconocer que hay comida para apenas una semana, lo que obligará a alimentar a los animales con pienso. Durante estos días, llegarán a Bardenas más de 100.000 ovejas.

 

Como cada 18 de septiembre, el término de El Paso de Bardenas volvió a ser escenario de la tradicional entrada de los rebaños que llegan desde los valles del norte de Navarra en busca de alimento para los meses de otoño e invierno. En esta ocasión, y al coincidir con domingo, la expectación era máxima y 2.500 personas, según la Guardia Civil, no quisieron perderse la llegada de unas 20.000 ovejas -entrarán 100.000 en Bardenas en estos días-.

A las 8 horas, con los primeros rayos de sol y un fuerte viento, el consejero de Agricultura, Javier Echarte, efectuó el disparo de escopeta que abre el pastoreo en Bardenas. Después de entre cinco y siete días de camino desde distintas zonas del norte de Navarra, el privilegio de entrar el primero en el parque natural fue para Javier Inchusta Narváez, un pastor de Ochagavía de 65 años que llegó con 700 ovejas. Nada más cruzar el pasillo formado por los asistentes, Inchusta ya avisó de los problemas que se van a encontrar este año debido a la sequía. «Hay poco pasto y mira la balsa, apenas hay agua. No hay comida ni para 15 días. Tendremos que echar pienso».

Su afirmación fue refrendada momentos después por el presidente de la Asociación de Ganaderos de Bardenas, Javier Ayechu. «Hay muy poca comida y muy poca agua y no va a haber otra solución que empezar a echar pienso en una semana. Esto es algo que sucede cada cierto tiempo y, luego, intentaremos aprovechar el regadío y otros pastos. El panorama es malo».

El presidente de la Comunidad de Bardenas, José Antonio Gayarre, también reconoció que el único pasto que queda está en los campos que no se han cosechado. «No llueve desde marzo y no queda nada verde», dijo, a la vez que apostó por fijar esta fiesta para el último sábado o domingo de septiembre. «Sería bueno por el turismo y por acercarlo a la gente». El presidente de los ganaderos, por su parte, se mostró más escéptico. «Bueno, bueno, de las fechas ya hablaremos el año que viene», señaló con gesto incrédulo, al mismo tiempo que pidió celeridad en la puesta en marcha de los distritos ganaderos, que delimitan un territorio de pasto para cada uno. «Hay que hacerlo ya porque la ganadería está muy mal. El plan está hecho y hay que aplicarlo», dijo Ayechu.

AL AMANECER

Los primeros rebaños. Tras Javier Inchusta, de Ochagavía, que entró el primero con 700 ovejas, el resto de rebaños fue llegando poco a poco. Le siguieron José Antonio Ballent Urrutia, también de Ochagavía (1.070 ovejas); Domingo Urzainqui Alonso y Francisco Fuertes, de Burgui (1.700); Lorenzo Fuertes Garcés (1.200); Ángel Mª Sanz Moso, de Vidángoz (1.700); y tres rebaños de 700 ovejas cada uno de la SAT Hermanos Zubiría, de Carcastillo. A lo largo del día, entraron por El Paso unas 20.000 ovejas.  

MIGAS Y CHISTORRA PARA EL ALMUERZO

En torno a las 9,00 de la mañana comenzaron a repartirse en una de las campas aledañas, las 2.000 raciones de migas y chistorra preparadas para el almuerzo, que acompañadas con un vaso de vino, ayudaron a los asistentes a sobreponerse ante la desapacible mañana fría y fuerte viento. 

EL ZANPANTZAR DE TUDELA

Entre los intérvalos de la entrada de rebaños, como novedad este año, el zampantzar de la Peña Beterri de Tudela, puso la nota colorista y folclórica a esta edición de la entrada de ganados a Las Bardenas por el Paso. Una decena de “joaldunak” entre adultos y txikis, hicieron sonar sus cencerros ante el numeroso público que asistió a esta jornada. Como se expresó uno de los componentes del zanpantzar, su participación ayudará a espantar los malos augurios y propiciará la venida de las lluvias y la aparición de pastos. 

LA FIESTA SIGUIÓ EN CARCASTILLO

Alrededor de las 11,30 horas, mientras continuaban entrado rebaños, el público fue abandonando El Paso para dirigirse a Carcastillo donde continuó la fiesta.

 

Los gaiteros y la comparsa de gigantes de la localidad, que tuvieron grandes dificultades para mantener el equilibrio por el fuerte viento, junto con los dantzaris txikis de Ochagavía, pusieron el toque alegre y festivo por las Calles de la localidad durante la mañana del domingo. 

CALDERETES PARA LA COMIDA y CAFÉ CONCIERTO

Unos 500 comensales se dieron cita en el Patio de las Monjas de Carcastillo para degustar los alrededor de 20 calderetes realizados por cuadrillas. El buen ambiente y armonía y las notas musicales del grupo Trébole animaron la sobremesa de la comida hasta la hora de las vaquillas con las que se dio por finalizada la jornada. 

CONCIERTO LÍRICO

También dentro del Programa de “Entrada de Rebaños a las Bardenas 2005” y enmarcado en los actos de la conmemoración del III Centenario del Despacho Real de Felipe V”, tuvo lugar el sábado, día 10, un concierto lírico en el incomparable marco de la Abadía Cisterciense de La Oliva, cuyo numeroso público pudo disfrutar ampliamente de las grandes obras elegidas para el repertorio así como por la altura de los interprétes dirigidos por Ricardo Visus Antoñanzas.

 

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