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Comunidades
locales que viven en la Reserva de Biosfera:
En las Bardenas Reales no existe ningún
asentamiento humano, la presencia humana en la Bardena se
limita al aprovechamiento de los recursos naturales por
parte de los pueblos congozantes en forma de cosecha agrícola,
alimento para el ganado, caza, pesca, el turismo, extracción
de leñas en terrenos no vedados, extracción
de piedra, la apicultura y la extracción de estiércol.
En la actualidad tienen derecho de congoce de las Bardenas
Reales los vecinos de 11 municipios de la Ribera Alta (Cadreita,
Caparroso, Carcastillo, Falces, Funes, Marcilla, Mélida,
Milagro, Peralta, Santa Cara y Villafranca), 8 municipios
de la Ribera Tudelana (Arguedas, Buñuel, Cabanillas,
Corella , Cortes, Fustiñana, Tudela y Valtierra),
los 7 municipios de la Junta del Valle del Roncal (Burgui,
Garde, Isaba, Roncal, Urzainqui, Uztarroz y Vidangoz), los
9 municipios de la Junta Valle de Salazar (Esparza, Escaroz,
Gallues, Güesa, Izalzu, Jaurrieta, Ochagavia, Oronz
y Sarries) y el Monasterio de la Oliva.
De todos ellos, únicamente el Valle
de Salazar y Valle del Roncal se encuentran alejados de
las Bardenas Reales, en el Pirineo. El conjunto de la población
congozante se asienta sobre un total de 55 núcleos
de población, ahora bien, la dispersión de
la población en los asentamientos sólo tiene
cierta relevancia en el Valle de Salazar que dispone de
22 núcleos de población en los 9 municipios
que pertenecen al mismo.
La práctica totalidad de la población
con derechos de congozo sobre Bardenas Reales está
asentada sobre un conjunto de núcleos de tamaño
medio, en su mayor parte de carácter semiurbano,
autosuficientes, aún cuando la actividad económica
que en muchos de ellos se desarrolla está estrechamente
ligada al sector primario, y muy próximos al territorio
sobre el que tienen derecho. Sólo un 5% de la población
ocupa asentamientos de un marcado carácter rural,
de reducido tamaño y alejados de las Bardenas, concentrados
en los Valles de Roncal y Salazar.
Las Entidades congozantes están en plenitud
de goce de todos los aprovechamientos que sean susceptibles
de realizarse en el territorio de Bardenas Reales. Cada
uno de los veintidós partícipes congozantes
ostentan el mismo derecho de aprovechamiento de los recursos
naturales de las Bardenas Reales dentro de la Comunidad,
siendo la agricultura en la actualidad el primer uso en
orden de importancia en la Bardena. El cultivo principal
de secano es la Cebada, y de regadío el Maíz.
Esta vocación eminentemente agrícola
es reciente, ya que inicialmente el aprovechamiento principal
que se realizaba era el ganadero, surgiendo más tarde
un conflicto entre ganaderos y agricultores cuando la agricultura
comenzó a ganar terreno a la ganadería. Las
ordenanzas de 1.935 regulan el aprovechamiento agrícola,
lo consolidan, e incluyen una importante novedad tras el
conflicto surgido, al posibilitar la transmisión
de los derechos de los agricultores sobre el setenta y cinco
por ciento de la tierra a sus herederos. En 1.961 vuelven
a reformarse las ordenanzas, introduciéndose restricciones
para el pastoreo en viña y remolacha, admitiéndose
la posibilidad de uso de corrales y cabañas por cualquier
usuario, y se limita el derecho de cultivo a los vecinos
cabeza de familia hasta el 1985 y posteriormente a todo
vecino mayor de edad hombre o mujer.
La Bardena supone en la actualidad un notable
aumento de la superficie agrícola disponible para
los pueblos congozantes, siendo más importantes los
cultivos de secano dado el clima existente en la zona. Este
cultivo supone en los pueblos congozantes una superficie
total de 44.364 ha, y aumentándose con la Bardena
en 20.526 ha, lo cual supone un incremento de tierra de
secano del 46%. Sin embargo, la importancia del regadío
es mucho menor, ya que los pueblos disponen de 41.481 ha
y la Bardena aporta 1.460 ha, menos del 4%.
Los cultivos de secano tienen gran importancia
económica, llegando a alcanzar el precio de la cebada
21 pta/Kg. Con estas consideraciones, resulta que el valor
bruto de la cosecha total en el secano bardenero, alcanzaría
la cifra de 365.213.840 pta.
Procediendo de igual manera con el regadío,
suponiendo que toda su superficie se cultivara con maiz,
dado que la comarca cuenta con un rendimiento de 6.500 Kg/ha
y un precio de 25 pta/Kg, la cosecha total tendría
un valor bruto de 237.302.000 pta.

Por todo ello, y sin tener en cuenta la escasa
superficie dedicada a otros cultivos, la producción
agrícola anual de la Bardena puede estimarse en unos
valores brutos aproximados de 602.515.840 pta, con una media
de 344.689 pta para cada uno de los 1.748 agricultores de
la Bardena. No todos los pueblos congozantes disfrutan de
forma similar la superficie agrícola, hay siete municipios
que agrupan más del 80% de los agricultores de Bardenas
y casi el 90% de la superficie de cultivo, siendo estos
pueblos los siguientes, ordenados de mayor a menor número
de agricultores en ellos: Arguedas, Fustiñana, Mélida,
Carcastillo, Cabanillas, Caparroso y Valtierra. Esta circunstancia
se debe en gran medida a la cercanía de estos pueblos
a la Bardena, exceptuando el caso de pueblos como Buñuel,
Santacara, Villafranca, Cadreita y Cortes, que poseen superficies
de cultivo menores, y se encuentran más próximos
a la Bardena que pueblos más cultivadores. La escasa
superficie agrícola que poseen aquellos, fue debida
con toda probabilidad, a la barrera física que suponía
el río Ebro para los dos primeros y el Aragón
para el tercero.
El caso de Villafranca es diferente, ya que,
aunque sus agricultores fueron pioneros en el cultivo de
la Bardena, se centraron en la explotación de regadíos,
cultivando en la actualidad el 20% del regadío bardenero.
El escaso disfrute agrícola del resto de los municipios
congozantes, habrá sido motivado por la propia lejanía
a la Bardena, dado que la roturación más importante
se realizó básicamente con caballerías.
El aprovechamiento ganadero se realiza con
ganado ovino principalmente, vacuno y caprino. La ganadería
resulta asimismo de vital importancia en la Bardena, suponiendo
el censo ganadero a lo largo del año en la Bardena
de 38.259 ovejas, que se traduce en un beneficio de 233.754.360
pesetas al año. No existe presencia del ganado en
los meses de Julio, Agosto y la primera quincena de Septiembre,
dado que el pasto, ya seco, proporciona escaso valor nutritivo
al ganado. Durante esta época se alimenta con piensos
y cereales, tendiendo a estabilizarse la cabaña ganadera
y perdiendo el carácter trashumante de épocas
pasadas. De esta manera el ganado en la actualidad se reparte
más homogéneamente entre valles y riberas,
limitando sus desplazamientos. El beneficio medio por oveja
y año obtenido en la Bardena es de 6.138 pesetas,
frente a las 5.559 pesetas obtenidas en Navarra, lo que
convierte a las Bardenas en un recurso alimenticio importante
para el ganado. La mayor carga ganadera se produce al principio
de la temporada, entre Septiembre y Noviembre, épocas
en que las Bardenas se encuentran en su mejor momento pascícola,
y los rastrojos procedentes de la última cosecha
están casi intactos.
El mayor número de cabezas de ganado
que se introducen en la Bardena procede del Valle del Roncal,
siguiendo a este municipio en número de cabezas de
ganado se encuentran Valtierra, Valle de Salazar, Cabanillas
y Carcastillo como los pueblos más ganaderos. Únicamente
Corella y Monasterio Oliva no introducen cabezas de ganado
en la Bardena.
En cuanto al aprovechamiento cinegético
en la Bardena, siempre ha existido, aportando la venta de
conejos cobrados en la Bardena un complemento a las rentas
de familias necesitadas. Sin embargo, a partir de los años
sesenta, la actividad cinegética deja de ser una
necesidad para convertirse en una actividad más de
ocio y deporte, constituyéndose en 1.971 el coto
de caza NA- 10.042 en la totalidad del territorio bardenero.
Se limita de esta manera la actividad cinegética
a los congozantes, que no disminuyó en absoluto el
interés de estos pueblos por la actividad cinegética,
llegándose incluso a una sobreexplotacion del recurso
cinegético y una fuerte disminución del conejo.
En la actualidad el número de tarjetas de caza se
ha estabilizado en torno a las ochocientas, lo que supone
unos ingresos anuales de entre 4,5 y 5 millones de pesetas
para la Comunidad de Bardenas. La práctica cinegética
en la Bardena presenta tres modalidades claramente diferenciadas
:
- Caza tradicional con escopeta y perro, que
podemos denominar “al salto” es la más
utilizada, afectando a la totalidad de las especies cinegéticas
de la Bardena: perdiz, liebre, conejo, jabalí, zorro,
paloma, malviz y acuáticas. Se desarrolla en todo
el territorio, con excepción de las reservas de caza
y las zonas de caza con galgo.
- Caza de liebre con galgo, sin escopeta. En
1996 comenzó a regularse de forma específica,
reservándose dos zonas, que son la parte occidental
de la Bardena, con 1.050 ha y el Raso de Javielo, con 675
ha dada la afición de estos pueblos a esta modalidad
de caza, atractiva y menos impactante sobre las especies.
- Batidas organizadas de jabalí y zorro.
Se lleva a cabo en los pinares de las Caídas de la
Negra, incluidos en la Reserva Natural.
La pesca no se puede considerar como un uso
tradicional en Bardenas, ya que hasta 1995 esta actividad
se realizó de forma puntual y por iniciativa individual
de algunas personas. Actualmente la pesca está regulada
en el Embalse del Ferial ubicado en la zona norte y occidental
de la Bardena ofreciendo la mejor oferta en materia de pesca,
donde se ha realizado además la introducción
de especies autóctonas.
La Bardena era desconocida hasta hace poco tiempo, pero
en la actualidad son muchas las personas que la visitan.
La afluencia llega a ser masiva en primavera, creando problemas
en el medio natural y los usos tradicionales por la invasión
de tierras cultivadas y molestias a los rebaños.
Se realizan también visitas guiadas al Monasterio
de la Oliva que despierta gran interés en la Comunidad
católica representada por la gran mayoría
de los pueblos de España, y en concreto de Navarra
dado que participó plenamente en la operación
de reconquista .
No se han realizado aún estudios detallados
del turismo, por no existir una regulación del mismo
en las Bardenas. Sin embargo, se conocen los datos ofrecidos
por la oficina de turismo de Tudela que muestran que el
61% de los visitantes repiten sus visitas a la Ribera de
Navarra, el 33% de los turistas visitan Tudela y la Ribera
por su arte e historia, y un 20% por los parajes naturales.
Los aprovechamientos maderables son inexistentes
y la extracción de leña esta regulada por
las ordenanzas de Bardenas, que permite la extracción
de leñas en terrenos no vedados, y que prohíbe
el arranque de pinos, sabinas y sisallo. En 1991 se prohibió
la corta de otros árboles y arbustos: tamariz (Tamarix
sp.), escambrón (Rhamnus lycioides), enebro (Juniperus
oxycedrus), coscoja (Quercus coccifera), carrasca (Quercus
rotundifolia) y boj (Buxus sempervirens). Pese a la prohibición,
se conocen arranques de tamarices en los barrancos, que
deberían ser evitados, dada la escasa cobertura vegetal
de Bardenas. También se realiza recolección
de frutos y semillas por parte de viveristas, y la de plantas
aromáticas y medicinales con fines que trascienden
el uso particular. El valor de los terrenos forestales de
Bardenas reside en su capacidad para albergar las actividades
ganaderas tradicionales adecuadamente reguladas y su flora,
vegetación, fauna y paisaje.
También existen actividades recreativas
realizadas por los pueblos congozantes que afectan a la
Bardena, como son:
- Concentraciones masivas de carácter
puntual como es la entrada del ganado a los pastos bardeneros
en el paraje de El Paso el día 18 de Septiembre,
con gran afluencia de público procedente en su mayoría
de los pueblos congozantes. El público permanece
en el lugar un máximo de tres o cuatro horas. Ocasionalmente
se instalan en el lugar puntos de venta de artículos
relacionados con el mundo ganadero. Por otra parte, en marzo
se desarrolla la peregrinación a Javier, tanto a
través del Plano como por la Cañada Real de
los Roncaleses. La mayoría del tránsito se
realiza a pié y en grupos de personas procedentes
de la Ribera, con vehículos de asistencia. En los
últimos años se ha producido un aumento de
personas a caballo o incluso en bicicleta. Para facilitar
la travesía por el Plano, se ha decidido instalar
una pequeña carpa en la cabaña de García.
Estas actividades no parecen influir negativamente
en la Bardena.
- La acampada se realiza principalmente en
la Blanca Baja: Castildetierra, Cabaña de Aguirre,
Pisquerra, Sanchicorrota, Ralla y Rallón, en primavera
y otoño . También se acampa en el vedado de
Eguaras. La mayoría de personas que realizan esta
actividad son extranjeros, básicamente franceses,
seguidos en orden de importancia por habitantes de otras
comunidades autónomas y por último ciudadanos
navarros. La acampada libre no está permitida en
la Bardena, sin embargo esta se produce con el consecuente
impacto negativo en el medio.
- Apicultura, que se limita en la actualidad
a unas pocas instalaciones no permanentes de colmenas cerca
de los mejores romerales, que requieren autorización
de la Comisión Permanente.
- Extracción de estiércol, considerado
en las ordenanzas como un bien de la Comunidad y no del
ganadero, siendo este aprovechamiento común para
todos los congozantes, con las únicas limitaciones
de llegar el primero, con cualquier clase de caballería
o vehículo y pudiendo recogerse en los seis primeros
días hábiles de cada mes. No se permite el
depósito del estiércol en ningún punto,
ni extraer el producto a pueblos ajenos a la Comunidad.

Nombre(s) de la(s) principal(es) ciudad(es) más
próxima(s):
Congozantes:
- Pertenecientes a la Comunidad de Bardenas:
Tudela, Mélida, Carcastillo, Caparroso, Marcilla,
Villafranca, Valtierra, Arguedas, Fustiñana, Buñuel,
Cortes, Santacara y Cadreita.
No congozantes:
- Pertenecientes a la Comunidad Foral de Navarra:
Rada y Ribaforada.
- Pertenecientes a la Comunidad Autónoma de Aragón:
Tauste, El Sabinar, Valareña, Pinsoro, Sabada y Novillas.
Importancia cultural:
Los valores culturales de las Bardenas son
muy ricos, y motivan el cada vez más creciente turismo.
Estos valores se centran en su Patrimonio Histórico,
Patrimonio Etnográfico y Patrimonio Paleontológico.
En su Patrimonio Histórico podemos distinguir dos
categorías: enclaves singulares y áreas de
protección.
Los enclaves singulares son los puntos de mayor
importancia patrimonial y que se hallan mejor documentados.
En estos lugares se debe centrar la actividad de protección,
conocimiento y difusión. Las áreas de protección
son áreas de concentración de testimonios
no suficientemente contrastados, y en las que es probable
la aparición de nuevos restos. Deberán regularse
las posibles obras que se realicen en ellas.
El Patrimonio Arqueológico de las Bardenas
es muy rico, en la actualidad se tienen controlados un total
de doscientos sesenta y siete yacimientos gracias a los
trabajos de prospección intensiva realizados en este
territorio. Los diferentes restos que se pueden encontrar
en las Bardenas y que representan su valor cultural son
los siguientes: conjuntos líticos de superficie,
del Eneolítico-Calcolítico (IV-III milenio
a. C.); lugares de habitación y enterramiento de
la Edad de Bronce (II milenio a. C.); poblados de la Edad
de Hierro I y II (I milenio a. C.); asentamientos rurales
romanos (s. I-IV d. C.); y castillos medievales (s. XIII-XVI
d. C.).
Estas evidencias se pueden agrupar en las referidas
categorías:
- Enclaves singulares.
Comprende los ocho yacimientos arqueológicos
de mayor importancia. Algunos de ellos han sido ya objeto
de excavaciones.
• Escalerón. Asentamiento
rural romano altoimperial (s. II d. C.) con estructuras
de habitación bien definidas.
• Cantalar I. Torre romana de
vigilancia (s. I-II d. C.) posteriormente ocupada como lugar
de habitación (s. IV d. C.).
• Puy Aguila I y IV. Poblados
del Bronce Medio (s. XVI-XIV a. C.) con estructuras domésticas
bien conservadas.
• Castillo de Sanchicorrota.
Castillo de frontera (s. XIII d. C.9 del que se advierten
parte de la muralla y el aljibe, así como restos
de la Edad del Bronce.
• Castillo de la Estaca. Enclave
estratégico y fortificación fronteriza medieval
(s. XIII-XIV d. C.) con restos de la torre y la muralla.
• Tres Montes. Sepulcro de inhumación
colectiva con cámara semirupestre y corredor megalítico,
fechado entre los s. s. XXIV y XXI a. C.
• Monte Aguilar I y II. Poblados
de la Edad del Bronce con una dilatada secuencia (s. XVII-XIII
a. C.) y especial riqueza arqueológica. Monte Aguilar
I también tuvo castillo medieval con torreón
y muralla (s. XIII-XVI d. C.).
• Castillo de Sancho Abarca.
Localizado en el cerro del Fraile. Fortaleza fronteriza
con muralla perimetral, torre y aljibe (s. XIII-XVI d. C.).
Además de estos ocho puntos, por su
importancia y cercanía, aunque fuera de la zona de
estudio ya que se encuentra en el Vedado de Eguaras, destacamos
el Castillo de Peñaflor, que es la fortaleza medieval
(s. XIII-XVI d. C.) en la que mejor han perdurado las distintas
dependencias: torre, aljibe, varias líneas de muralla,
etc.

- Áreas de protección.
Son áreas de especial densidad
de yacimientos arqueológicos, documentados por prospección,
en las que es previsible la aparición de nuevos restos
en caso de realizarse nuevas excavaciones.
• El Paso. Cinco yacimientos
arqueológicos fechados en la Edad del Bronce y época
romana.
• Blanca Alta Occidental. Diecinueve
yacimientos cuya cronología comprende la Edad del
Bronce, Edad del Hierro I y II y época romana, englobando
pequeños asentamientos temporales y poblados protohistóricos,
así como granjas romanas
• Meseta de las Limas. Diez
yacimientos datados en la Edad del Bronce y época
romana, ocupando una estratégica posición.
• Zapata. Son nueve yacimientos
correspondientes a la Edad del Bronce, Edad del Hierro II
y en su mayoría de época romana. Estos últimos
presentan en varios casos hornos.
• Balcón de Pilatos.
Cinco asentamientos de época romana con estructuras
visibles en superficie.
• Plana de Alfarillo. Ocho yacimientos
atribuíbles a la Edad del Bronce, y uno a la etapa
romana, con especial densidad de asentamientos en torno
a la Punta de Olmo.
• Abejar-Valdenovillas. Siete
yacimientos fechados en la Edad del bronce, con importantes
ajuares cerámicos (campaniforme).
• Modorra-Linoso. Concentración
de dieciséis asentamientos situados junto a la vega
del Ebro. Engloba yacimientos temporales y estables de la
Edad del Bronce, poblados y necrópolis de la Edad
del Hierro y núcleos rurales romanos.
Dentro del Patrimonio Etnográfico se cuentan muebles
e inmuebles, conocimientos y actividades más relevantes
como son los relativos al pastoreo estacional y a determinadas
actividades de transformación (hornos). Atendiendo
a esto se definen como elementos más relevantes:
- La red de vías pecuarias: cañadas,
traviesas, ramales y pasadas.
- Las diferentes estructuras relacionadas con
la explotación ganadera tradicional (majadas, corrales,
“cuevas”, etc.) en la zona de Los Corralicos.
- Barranco del Horno de la Pez. Con presencia
de dos zonas en las que se hallan hornos múltiples
en buen estado de conservación.
La información disponible del Patrimonio
Paleontológico es muy parcial, remontándose
los primeros datos al año 1.994, por lo tanto este
Patrimonio está sujeto a nuevos hallazgos. La mayor
parte del contenido paleontológico de los niveles
fosilíferos documentados consiste en microrrestos,
correspondientes a vertebrados de pequeño tamaño,
si bien no faltan los macrofósiles: anfibios, anuros
y urodelos, reptiles escamosos, cocodrilos y tortugas, aves
charadriiformes y mamíferos insectívoros,
roedores, lagomorfos, artiodáctilos y perisodáctilos.
Destacan sobre todo los fósiles de cocodrilos, por
ser el material más completo conocido hasta la fecha
en el Mioceno peninsular. Todos ellos se inscriben dentro
de la formación Tudela y se fechan en el Mioceno
Inferior (Rambliense).
Los restos se han reconocido hasta la fecha
en las siguientes zonas: Cabezo de la Junta, Loma de la
Madera, La Nasa, Rincón del Bu, Cabezo Vaquero, Barranco
de Tudela y Barranco del Fraile.
La Comunidad o Junta de Bardenas tiene también
una importancia política y jurídica por su
singularidad y antigüedad. Su existencia como ente
de Derecho Público con personalidad, es muy anterior
a la Disposición del Fuero Nuevo que la reconoce
en su Ley 43. Lo característico de esta persona jurídica,
es que su existencia viene determinada históricamente
por la necesidad de defensa y administración de unos
bienes, y como fórmula de soporte de la titularidad
que ostentan los veintidós Entes congozantes. La
existencia de esta Comunidad depende de la existencia de
la Bardena, por lo que conservando ésta, se mantienen
unos usos y costumbres tradicionales que forman parte de
la cultura de estos pueblos.
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