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La Reserva de la Biosfera de Bardenas Reales
   

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    - Características físicas  
   
Características
Clima
Geología
 
    - Características biológicas  
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Bibliografía

 

 
     
 
CARACTERÍSTICAS FÍSICAS
 
 

Características del sitio y topografía de la zona:

• Altura máxima sobre el nivel del mar: 659 metros

Altura mínima sobre el nivel del mar: 280 metros

En las zonas costeras y marinas, profundidad máxima por debajo del nivel medio del mar: - metros

Clima:

• Temperatura media del mes más cálido: 22-24ºC

Temperatura media del mes más frío: 4-6º C

Media de precipitaciones anuales: 410-550 mm, registradas a una altitud de: metros

Geología, geomorfología y suelos:

Bardenas Reales se encuentra situada en la margen norte de la Unidad Geológica de la Depresión del Ebro, formada exclusivamente por materiales del Terciario Continental y del Cuaternario. Su origen no es marino, sino continental, fluvial o lacustre y los materiales se han depositado desde el Eoceno (38 millones de años) hasta la actualidad. Los movimientos orogénicos alpinos que actúan desde el Terciario, son los responsables de la elevación del Pirineo y la Cordillera Ibérica, mientras que entre ambos se va hundiendo la actual Depresión del Ebro.

Desde el inicio, esta zona deprimida recibe los materiales producto de la erosión de las dos cordilleras que la circundan. Estos materiales presentan todo el paso de depósitos de borde, compuestos por conglomerados y areniscas, hasta los de centro de la cubeta, constituidos por arcillas con calizas y yesos, pasando por las facies fluviales y fluvio-lacustres intermedias, de arcillas y limos con canales de arenisca.

Estos depósitos quedan cubiertos en muchas zonas por el sistema de terrazas del Ebro y afluentes, así como por numerosos glacis.

Desde el punto de vista estructural, los materiales terciarios en la zona norte, se caracterizan por presentar una serie de pliegues en dirección ONO-ESE, de origen halocinético que se amortiguan hasta desaparecer y una disposición monoclinal con buzamientos muy suaves, subhorizontales, pudiendo observarse algún pequeño pliegue muy abierto en la zona sur.

En la parte central de la cuenca (sur de Bardenas), las facies de arcillas y calizas están muy poco replegadas y en disposición casi horizontal.

También los materiales cuaternarios están afectados por los movimientos de los yesos, produciéndose unas deformaciones características.

En la Depresión del Ebro tienen gran importancia los depósitos cuaternarios, especialmente las terrazas fluviales que recubren los materiales del terciario continental siguiendo los valles de los ríos.

Las principales formaciones terciarias presentes en Bardenas son, por orden de antigüedad:

- Formación de Lerín. Compuesta por capas alternantes de yesos grises y pardo-amarillentos y arcillas; ocasionalmente areniscas y calizas. Se pueden ver en el cercano Vedado de Eguaras y en zonas de la mitad norte de Bardenas.
- Facies de Ujué. Constituida por arcillas con presencia de areniscas, que se van haciendo cada vez más abundantes hacia el nordeste. Aparece en buena parte de la Blanca Alta y en el este de la Baja.
- Formación Tudela. Es fundamental arcillosa y carbonatada. Se observa en gran parte del sur bardenero y sobre todo en la Negra.
- Respecto a las formaciones cuaternarias, destacan por orden de antigüedad.
- Terraza alta del río Aragón. Situada a 110-130 metros sobre el cauce, ocupa la amplia meseta del Plano, además del Saso de Sarcastillo.
- Terraza de Cadreita. Situada a 10-20 metros sobre el río. Aparece en la zona de Espartosa.
- Terrazas bajas. A 5-10 metros sobre el Ebro, en el extremo meridional cerca de Buñuel.
- Llanura aluvial del Ebro. Cerca de Murillo de las Limas, en Bardenilla.
- Relleno de valle. Son sedimentos que rellenan valles y barrancos secundarios de la red fluvial de la depresión de la Bardena Blanca.

Geomorfología

Tal y como se menciona en el texto “Las Bardenas Reales”, (Elósegui y Ursua, 1990), la morfología de Las Bardenas, situada en la unidad geológica de la Depresión del Ebro, está condicionada por la litología y estructura de los materiales de origen continental que se depositaron aquí, desde finales del Eoceno hasta el comienzos del Cuaternario.

La alternancia de litologías de distinta dureza (arcilla con calizas, areniscas o yeso) en la que predominan claramente los materiales blandos (arcillas y limos) y su disposición subhorizontal, han permitido actuar a la erosión rápida e intensamente, dando como resultado una gran depresión, La Blanca, enmarcada por un conjunto de relieves tabulares, que son El Plan por el Norte y una serie de planas escalonadas por el Sur, cuyo mayor exponente es la Negra.

Esta depresión está rodeada por una serie de alineaciones tabulares condicionadas también por la forma y falta de continuidad de los niveles de areniscas, que al superponerse varios, intercalados entre paquetes de arcillas y limos de mayor espesor, originan una serie de mesetas superpuestas, coronadas por cerros testigo como Rallón, Cortinas o Tres Hermanos, que son montículos de arcilla preservados de la erosión por la presencia en su parte alta de algún nivel de mayor dureza (arenisca o caliza). Estas mesetas suelen presentar cierta inclinación, dependiendo de la dirección y buzamiento de los materiales. Un ejemplo extremo y espectacular de este fenómeno es el cabezo de Castildetierra.

En la parte norte de La Blanca, el relieve tabular es producido por terrazas y glacis colgados (sasos) que recubren los materiales terciarios.

Tanto las calizas y las areniscas como las gravas, presentan cierta permeabilidad, a diferencia de las arcillas que son impermeables; esto hace que el agua de lluvia que se infiltra en las calizas, areniscas y gravas, salga por el contacto con las arcillas, produciendo una erosión mecánica de éstas y, en consecuencia, un socavamiento de la mesa, que va retrocediendo a causa de los sucesivos desplomes de las calizas y areniscas. Por esto, las laderas de las mesas suelen estar tapizadas de bloques de calizas y areniscas.

Este tipo de relieve, con mesas redondeadas de laderas con fuerte pendiente y a veces superpuestas, la facilidad con que se erosionan las arcillas, la escasa vegetación y el régimen torrencial de lluvias, ha dado lugar a la implantación de una red fluvial fuertemente marcada en el territorio, con espectaculares barrancos de extensión y densidad notables.

Estos barrancos, con bordes escarpados en muchos casos, son muy dinámicos y están en constante evolución, llegando a avanzar anualmente varios metros y crear continuamente nuevas ramificaciones. Los mejores ejemplos de barrancos se encuentran en la Blanca, como el Barranco Grande, el de Cortinas, Andarraguía y otros.

La depresión de La Blanca se encuentra rodeada por una serie de mesetas de diferente origen, ya que en algunos casos son formaciones terciarias con estratos horizontales, caso de las planas de la Negra y Alfarillo y en otros han sido producidas por sedimentos cuaternarios que persisten como terrazas o glacis colgados (El Plano y Ralla-Rallón respectivamente). En la toponimia local, los cerros testigo con reducida superficie de coronación reciben el nombre de “cabezos” (Rallón, Pisquerra, Cortinas, Castildetierra), mientras que las mesetas mayores se denominan “planas” (Ralla, Alfarillo).

La erosión, principal agente diseñador del paisaje, ha actuado de forma e intensidad distintas en las tres zonas diferenciadas desde el punto de vista morfológico:

El Plano: gran meseta horizontal situada en la parte norte y oeste de la Bardena, protegida por un duro horizonte petrocálcico, por lo que la erosión es muy débil.

La Negra: localizada en la parte sur, está formada por un conjunto de relieves tubulares también horizontales y por lo tanto con baja erosión, aunque entre las diferentes planas llega a presentar lugares con erosión más intensa, debido a la discontinuidad de los estratos duros de caliza o arenisca.

La Blanca, que es la depresión limitada por las dos zonas anteriores y por lo tanto situada en la parte central de la Bardena, muy erosionada debido a la escasez de estratos duros capaces de proteger a las arcillas y en la que llegan a formarse auténticos “bad-lands”.

Edafología

En las topografías llanas y laderas sobre materiales margosos, pedregosos, calizos e incluso areniscosos, se forman cambisoles. Son los suelos más profundos aptos para el cultivo en las Bardenas. A veces, se presentan abundantes cantos, gravas o fragmentos de rocas.

En el Plano es frecuente la formación de tosca o almendrón (caliche). Corresponde a un horizonte muy duro (petrocálcico) formado por la cementación de los cantos rodados con carbonato cálcico.
En las laderas de las planas y cabezos y en las zonas llanas arcillosas, aparecen suelos menos profundos y fértiles que los anteriores (regosoles y xerosoles).

En el fondo limoso de la Blanca se forma un tipo especial de suelo formado por numerosas capas superpuestas de escaso espesor, que le dan un aspecto de hojaldre (fluvisoles). Están formados por los aportes de materiales acarreados por la escorrentía y se erosionan con facilidad.

Debido a la abundancia de sales y yesos en el sustrato geológico y a la aridez del clima, que propicia la evaporación del agua existente en el suelo, es frecuente encontrar fases salinas en muchos de los suelos presentes en las Bardenas.

El Instituto del Suelo y Concentración Parcelaria de Navarra elaboró en 1988 dentro del “Estudio Básico del Plan del Medio Físico de Bardenas Reales, un estudio muy detallado de los suelos, recogiendo la información edafológica existente. En él se describen cuatrocientos sesenta y ocho perfiles de suelos, de los que doscientos veintinueve corresponden a calicatas y el resto a observaciones edafológicas y realizando un total de 888 análisis de suelos. El estudio se refería a la superficie agrícola potencial, que coincide con la superficie labrada actualmente. Se diferenciaron veinticuatro unidades de suelo, a las que añadían otras dos en las que la práctica de la agricultura se encuentra imposibilitada por corresponder a condiciones extremas del suelo, como son los barrancos y cárcavas fuertes y los aludes y laderas de erosión de elevada pendiente.

Estas unidades se denominaron:

1. Borde de la llanura aluvial del Ebro
2. Fondos de barrancos
3. Planas y cuestas sobre yesos y margas
4. Laderas de acumulación bajo las planas de la unidad 3, con pendiente entre 5-12.
5. Laderas de acumulación bajo las planas de la unidad 3, con pendiente menor a 5.
6. Planas sobre estratos de caliza horizontales.
7. Laderas de acumulación pequeñas debajo de la unidad 6.
8. Suaves vaguadas que drenan las unidades 6 y 7.
9. Cuestas sobre estratos de caliza
10. Cuestas sobre estratos de arenisca.
11. Restos de glacis.
12. Restos de terrazas muy deformados.
13. Restos de terrazas altas.
14. Restos de terrazas bajas.
15. Laderas de erosión en el borde interno de la terraza alta.
16. Amplias vaguadas y depresiones sobre margas
17. Vaguadas suaves y estrechas sobre terrazas altas.
18. Laderas de erosión y acumulación sobre margas.
19. Laderas de acumulación sobre margas, situadas por debajo de escarpes y laderas de erosión
20. Vaguadas suaves y estrechas sobre margas.
21. Fondos de vaguadas estrechas y muy encajadas que bajan del Plano
22. Fondos limosos de valle en toda la zona de la Blanca
23. Fondos de valle más arcillosos que los anteriores. Zona de Espartosa.
24. Fondos de valle en la zona de Landazuría.
25. Barrancos, comprendiendo el cauce y las paredes.
26. Escarpes y laderas de erosión con elevada pendiente. Laderas de erosión.

De todas estas unidades, consideran sus aspectos y características básicas, como pendiente media, profundidad del pefil, contenido de piedras, clase textural, estructura, porosidad, porcentaje de carbonatos y yeso, salinidad y alcalinidad, porcentaje medio de materia orgánica del horizonte superficial, aprovechamiento de cada unidad y geomorfología.

Respecto al pH, en todos los casos son suelos básicos, estando generalmente comprendido entre 8 y 9.