| Primer tipo de hábitat/cobertura del suelo:
Estepas salinas/Barrancos y depresiones en terreno
forestal desarbolado
DISTRIBUCION: Local
• Especies características:
Vegetación halófila mediterráneo
continental, Comunidad Agrostio-Tamaricetum canariensis
representada por las siguientes especies: Limonium spp.,
Salsoda sola, Atriplex halimus, Salicornia ramossisima,
Sphenopus divaricatus, Hordeum murinum, Tamarix canariensis
y Suaeda braun-blanquetii.
• Procesos naturales importantes:
Sedimentación y encharcamiento eventual
que da lugar a una variación del gradiente de humedad
y salinidad, que condicionan la distribución de las
comunidades vegetales que aparecen en estos medios. Estas
formaciones vegetales se encuentran principalmente en barrancos
y depresiones del terreno, donde se acumulan las sales procedentes
de los materiales sedimentarios circundantes, aunque también
aparecen en zonas llanas.
• Principales repercusiones de las
actividades humanas:
Las actividades humanas que más inciden
sobre este hábitat son la circulación con
vehículos motorizados, laboreo agrícola en
sus bordes, y sobrepastoreo de los cauces.
• Prácticas pertinentes
de ordenación:
Este tipo de hábitat se encuentra dentro
de la lista de hábitats de interés prioritario
(Directiva 92/43 CEE) presentes en Bardenas, y se sitúa
dentro de Bardenas en los barrancos salinos de todo el territorio:
Agua salada, Las Limas, Andarraguía, Barranco de
Tudela, etc. Las prácticas de ordenación deberán
ir encaminadas a evitar la transformación de barrancos
y zonas llanas donde existen estas comunidades vegetales,
en terrenos marginales en cultivos agrícolas de regadío
que alterarían el régimen hídrico y
provocarían un aumento de la salinidad, provocando
la desaparición o disminución del número
de determinadas especies.
Frenar la erosión, tanto en lechos y
taludes de las barrancadas, como en las cárcavas
que comunican con ellos. Se considera conveniente y necesario
realizar plantaciones o repoblaciones controladas para luchar
contra la erosión, debiendo realizarse principalmente
en las cabeceras de los barrancos, y con especies características
de estos lugares.
Dado su innegable interés educativo
y científico, se permitirán, mediante la conveniente
autorización de la administración competente,
los usos educativos y actividades relacionadas con la investigación
y restauración de restos del patrimonio histórico.
La realización de competiciones deportivas
de vehículos de motor están prohibidas y la
realización de otro tipo de pruebas deportivas (básicamente
en bicicleta y ecuestres) deberá ser autorizada por
el Órgano Gestor.
Segundo tipo de hábitat/cobertura del
suelo:
Pastizales mediterráneos xerofíticos
anuales y vivaces (lastonares y espartales)/tierras de pastoreo
DISTRIBUCION: Local
• Especies características:
Comunidades vegetales Ruto-Brachypodietum retusi
y Lygeum Stipetum lagascae. Brachypodium retusum, Dactylis
hispanica, Avenula bromoides, Phlomis lychnitis, Brachypodium
distachyon, Desmazeria rigida, Rochelia disperma en claros
de lastonar, Stippa offneri, Lygeum spartum, Koeleria vallesiana,
Hippocrepis unisiliquosa y Brachypodium distachyon.
• Procesos naturales importantes:
La erosión es el principal agente diseñador
de este paisaje, entre los cabezos y los fondos de valle
existen laderas de acumulación, de pendiente suave,
con un tránsito del material procedente de las laderas
de erosión hacia los fondos. Simultáneamente
se dan procesos de deposición y erosión laminar
suave.
Se produce este tipo de erosión en las
laderas orientadas al norte de los cabezos donde los lastonares
forman tupidos pastizales. Los espartales no halófilos
se sitúan en suelos con bajo contenido en sales,
generalmente en laderas tendidas, donde pueden verse afectados
por la erosión. Próximos a barrancos salinos
se sitúan los espartales halófilos, donde
se sitúa el endemismo Limonium ruizii, estando sometidos
a la sedimentación y acumulación de materiales
rocosos provenientes de estratos superiores y a una variación
del gradiente de humedad y salinidad a lo largo del año.
• Principales repercusiones de las
actividades humanas:
El sobrepastoreo que puede provocar una disminución
notable de la ya escasa cobertura vegetal, y un aumento
de pérdida de suelo por erosión. Asimismo,
también se ven afectados estos pastizales por el
paso de vehículos motorizados.
• Prácticas pertinentes de
ordenación:
Este tipo de hábitat se encuentra incluido
en la lista de hábitats prioritarios (Directiva 92/43
CEE) presentes en Bardenas, y se localiza en areniscas y
calizas de los cabezos, y en las laderas orientadas al norte
de los cabezos. Suelen formar mosaico con los romerales,
y aparecen también en claros de coscojares y sabinares.
Con frecuencia se sitúan en facies transicionales
de matorral-pasto. Las medidas a tener en cuenta deberían
tender a evitar el sobrepastoreo con una ordenación
pastoral y mejora de los recursos pascícolas existentes.
También se hace necesario un control del paso de
vehículos por las laderas para evitar agravar aún
más el proceso erosivo.
Tercer tipo de hábitat/cobertura del suelo:
Carrizales y juncales de aguas permanentes / tierras
de pastoreo.
DISTRIBUCION: Local
• Especies características:
Vegetación acuática perteneciente
a las comunidades vegetales Potamogeton pectinatus, carrizales
de Typho-Schoenoplectetum tabernaemontani, comunidades de
Scirpetum compacto-littoralis, juncales mediterráneos
de Molinio-Holoschoenion, juncales y praderas halófilas
de Juncetea maritimi. Estas comunidades están representadas
en las Bardenas por las siguientes especies: taxones catalogados
como vulnerables, como son Bardellia ranunculoides en charcas
de La Blanca, o candidatas a su catalogación como
de interés especial como Ephedra fragilis.
• Procesos naturales importantes:
Oscilaciones del nivel freático en balsas,
balsetes y charcas donde se localizan estas especies, y
variación de la salinidad a que se ven sometidas
estas comunidades. Estos son los únicos puntos de
almacenamiento de agua existentes en las Bardenas, y tienen
origen artificial para cumplir con las necesidades de agua
del ganado y las personas. Estas zonas húmedas se
abastecen principalmente del agua de escorrentía,
por lo se ven influenciadas por la erosión en laderas
y barrancos por los que discurre el agua, hasta llegar a
las balsas y balsetas.
En las zonas de mayor acumulación de
sales, las comunidades anteriormente citadas se ven desplazadas
por comunidades de saladares. Además, en las balsas,
balsetes y charcas, se instalan diversos tipos de vegetación
acuática que se disponen en cinturones concéntricos
en función del gradiente de humedad.
• Principales repercusiones de las actividades
humanas:
Aprovechamiento de estas zonas que poseen cierta
humedad para el cultivo agrícola, desplazando a la
vegetación natural. En balsas y balsetes que son
aprovechadas para el suministro de agua al ganado, se produce
un pisoteo que compacta el suelo cercano a la balsa, siendo
esta compactación mayor cuando el suelo está
húmedo debido a lluvias recientes.
Muchas de estas balsas han sido parcialmente
colmatadas y colonizadas por comunidades vegetales y animales,
el caso más claro es el de la balsa de las Cortinas,
de 1,5 ha, situada en la Blanca Baja, cerca de Castildetierra.
• Prácticas pertinentes de
ordenación:
Este tipo de hábitat se encuentra dentro
de la lista de hábitats de interés (Directiva
92/43 CEE). Las balsas y balsetes representan el único
lugar donde se acumula el agua de forma natural en las Bardenas,
procedente de los barrancos que desembocan en ella. Estos
lugares son de gran importancia, dado que las escasas precipitaciones
se producen de forma torrencial, y las balsas son capaces
de acumular el agua y mantenerla durante más tiempo.
La vegetación de charcas y balsas es interesante
dada su escasez en Bardenas y además por albergar
en algún caso taxones amenazados.
La balsa de las Cortinas se sitúa en
la Blanca Baja, borde occidental de la Bardena Blanca, las
balsas de Zapata y la Cruceta reciben el agua de la Acequia
de Cinco Villas, situada la primera en la Blanca Baja, y
la segunda dentro de los límites del Polígono
de Tiro, y es, junto con la ya citada de las Cortinas, una
de las zonas húmedas protegidas. En cuanto a la Balsa
de la Cruceta, se encuentra al este de la anterior, cerca
del límite con Aragón. La balsa de El Paso,
humedal en el raso Javielo, en la Bardena Blanca Baja.
Este tipo de hábitat de balsas, charcas
y balsetes, es especialmente vulnerable en relación
con la flora acuática, dada la escasa precipitación
en la zona, por lo que pueden desecarse y aterrarse. Las
prácticas de ordenación deberían ir
encaminadas hacia el mantenimiento y mejora de los recursos
hídricos, para evitar agotar el agua acumulada en
estas zonas. Sin embargo, utilizar los barrancos para embalsar
o retener agua podría provocar inestabilidades en
los depósitos cuaternarios que los recubren, debido
a su naturaleza limoso-arcillosa, su gran espesor, y los
taludes verticales que presentan en los encajamientos de
los cauces. Cualquier embalse que se plantee en Bardenas,
deberá llenarse con los excedentes de las acequias
y canales que pasan por sus límites, ya que embalsar
agua procedente de la escorrentía superficial no
tendría sentido debido a la baja calidad de esta
agua por su contenido en sales, por la gran cantidad de
materiales que transporta el agua debido a la erosión,
y al escaso volumen de agua en la mayoría de los
casos. Debería regularse el acceso del ganado a estas
zonas para evitar grandes concentraciones de animales que
agravarían la compactación del terreno.
Cuarto tipo de hábitat/cobertura del suelo:
Matorrales halonitrófilos, ontinares y sisallares/_tierras
de pastoreo y terrenos agrícolas abandonados
DISTRIBUCION: Regional.
• Especies características:
Pertenecen a las comunidades de Salsolo-Artemisietum
herba-albae, Salsolo-Peganetum harmalae. Junto a los espartales
y la vegetación halófila, son la mejor representación
de la vegetación esteparia, de afinidad irano-turaniana.
Domina la ontina, Artemisa herba-alba, y el sisallo, Salsola
vermiculata. También se encuentran especies anuales
como: Filago piramidata, Centaurea melitensis, Xeranthemum
inapertum. Especies nitrófilas y ruderales como:
Hordeum murinum, Lophocloa cristata y Carduus tenuiflorus.
También Salsola soda L. como única cita en
Navarra y candidata a su catalogación como de “interés
especial”.
Otras comunidades relacionadas con los sisallares
y ontinares son las dominadas por la orgaza o sosa, Atriplex
halimus, en suelos salinos. También las comunidades
de alcanforera, Camphorosma monspeliaca, en suelos compactados
por el ganado y ligeramente salinos.
• Procesos naturales importantes:
Este tipo de comunidades tiene su óptimo
en terrenos semiáridos. En las Bardenas, son frecuentes
en La Blanca y en general junto a cañadas y cercanías
de corrales. En estos lugares, las margas limosas con discontinuos
paleocanales de arenisca, han originado un relieve formado
por extensos rellenos de fondo de valle, de los que sobresalen
los cabezos.
En estos lugares, se produce la acumulación
de materiales, instalándose estas comunidades sobre
margas y por debajo de los escarpes y laderas de erosión.
Asimismo, el agua de escorrentía al perder velocidad
en estas laderas de deposición, aporta a al terreno
la sal lavada y transportada, creando un gradiente de salinidad.
• Principales repercusiones de las
actividades humanas:
Son aprovechados por el ganado en otoño,
y debido a la elevada carga ganadera, se produce en estos
terrenos una acumulación de nitratos y fosfatos procedentes
de las deyecciones animales. Por un lado, esta acumulación
de nitratos y fosfatos hace posible la existencia de estas
comunidades nitrófilas pero, por otro lado, existe
la posibilidad de una disminución del número
de ejemplares debido a un excesivo pisoteo, compactación
del terreno, o bien una excesiva acumulación de nitratos.
También se encuentran en terrenos de
cultivo abandonados, por lo que en este caso el hombre ha
favorecido su existencia al abandonar tierras agrícolas
poco productivas.
• Prácticas pertinentes de
ordenación:
Este tipo de comunidades vegetales se encuentran
incluidas en la lista de hábitats de interés
(Directiva 92/43 CEE), presentes en Bardenas.
Deberá regularse carga ganadera en estas
zonas, y favorecer el abandono de tierras agrícolas
poco productivas, para dejar paso a estas comunidades tan
representativas de terrenos semiáridos, que sólo
se encuentran en la Depresión del Ebro. También
se debe disminuir el efecto de la erosión, y que
provoca la paulatina desaparición de los cabezos,
acumulándose estos materiales laderas abajo.
Si bien estos son los hábitats de interés
de acuerdo con la Directiva de hábitats, las restantes
comunidades de Bardenas también presentan interés
desde una perspectiva regional. Los pinares, coscojares,
sabinares y jarales tienen relevancia por su carácter
de formaciones maduras con capacidad formadora y protectora
del suelo, precisamente en una zona de Navarra donde los
matorrales altos y los bosques son muy escasos (Ministerio
de Agricultura, 1.994). Por otra parte, los jarales se encuentran
únicamente en la localidad bardenera, dentro de Navarra. |