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Se
considera que Bardenas Reales reúne plenamente las
condiciones necesarias para el cumplimiento de los tres
objetivos básicos de las Reservas de Biosfera, pues
a la singularidad e interés de sus paisajes se unen
un alto grado de naturalidad y de biodiversidad, y por tanto
de conservación de sus hábitats y de su vegetación,
destacando el elemento mediterráneo en la flora de
ontinares, sisallares y espartales. Esta vegetación,
si bien refleja las condiciones naturales del medio y la
intervención del hombre, evolucionaría, en
la mejor de las hipótesis, a matorral alto u otras
comunidades subseriales.
La fauna está representada por abundantes especies
de peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos, siendo
la presencia de aves la que marca el carácter de
la zona por su trascendencia no a nivel local, sino en cómputo
europeo, como pudiera ser el caso del alimoche.
Dicha singularidad se debe a las peculiares
condiciones climáticas, de tipo mediterráneo,
con precipitaciones escasas e irregulares, siendo el centro
de mayor aridez de la provincia Aragonesa, que se extiende
por toda la Depresión del Ebro, a su geología,
con materiales blandos de gran vulnerabilidad, fundamentalmente
arcillas, limos y areniscas, y a la intervención
humana. El interés botánico de la flora y
vegetación bardeneras está relacionado con
la singularidad climática de la depresión
del Ebro, y ha merecido figurar en el Inventario Nacional
de Hábitats, elaborado al amparo de la Directiva
92/43, CEE, de 21 de mayo de Flora, Fauna y Hábitats.
La declaración de Bardenas Reales como
Reserva de la Biosfera permitirá disponer de un ecosistema
ejemplar de la estepa ibérica, ya que la aridez de
su clima ha permitido el mantenimiento de comunidades y
especies de carácter estepario.
Además de sus valores naturales, en
Bardenas Reales destaca su patrimonio cultural, con un gran
nivel de ocupación humana desde la Prehistoria hasta
la Edad Media, pasando por la época Romana. Más
tarde, con la ocupación árabe La Bardena se
mantendría como tierra de nadie entre musulmanes
y navarros. Pero lo que sin duda configuró y determinó
a Las Bardenas como Reales, sería el hecho bélico
de la Reconquista, pues fue concedida para su uso y disfrute,
por la monarquía a los pueblos que colaboraron en
la lucha contra los musulmanes, y a los que contribuyeron
a repoblar la zona sur del nuevo Reino de Navarra.
Hay que recordar que Bardenas Reales se declara
Parque Natural por la Ley Foral 10/1999, de 6 de abril “no
sólo para lograr la conservación de estos
valores preexistentes o de los ecosistemas, sino también
para asegurar una planificación y gestión
integrales que armonicen las demandas presentes y las que
en el futuro puedan generarse desde la perspectiva del desarrollo
sostenible”, considerando la figura jurídica
de Parque Natural “la más
idónea para lograr la conservación de estos
valores”. Así se cumplen el primer
y segundo de los objetivos establecidos para las Reservas
de la Biosfera: Función de conservación y
Función de desarrollo.
Asimismo, protegidas bajo la figura de Reserva
Natural, según la Ley Foral 6/1987 de 10 de abril
de Normas Urbanísticas Regionales para la Protección
y Uso del Territorio, Espacios Naturales de Navarra, en
Bardenas Reales existen dos zonas: la Reserva Natural del
Rincón del Bu (RN-36) y la Reserva Natrural de Caídas
de la Negra (RN-37) donde los usos se hacen más restrictivos
debido a la importancia ecológica de su territorio
con el fin de preservar y mejorar de determinadas formaciones
o fenómienos geológicos, especies, biotopos,
comunidades o ecosistemas para permitir su evolución
según su propia dinámica.
Estas áreas, como ya se ha explicado
anteriormente, serán las Zonas Núcleo de la
reserva de la biosfera propuesta.
A continuación se analiza más
detalladamente la forma en que en el Parque Natural de Bardenas
Reales se cumplen las tres funciones de las Reservas de
la Biosfera, tal y como éstas se manifiestan en el
artículo 3 de su Marco Estatutario.

Contribución a la conservación
de los paisajes y a la biodiversidad de los ecosistemas
[Descríbanse y señálese la localización
de los paisajes, los ecosistemas, los tipos de hábitat
o de cobertura del suelo de especial importancia para la
conservación de la diversidad biológica.]
El Parque Natural de Bardenas Reales entra
a formar parte de una Red de Espacios Naturales, “poco
transformadas por la explotación u ocupación
humana que, en razón a la belleza de sus paisajes,
la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad
de su flora, de su fauna o de sus formaciones geomorfológicas,
poseen unos valores ecológicos, estéticos,
educativos y científicos cuya conservación
merece una atención preferente”.
La conservación y mejora de los recursos
naturales, el mantenimiento y funcionalidad de los ecosistemas
y la protección de especies y los hábitats,
especialmente de aquéllos incluidos en catálogos
de protección regionales, nacionales o europeos,
constituyen uno de los primeros objetivos del Plan de Ordenación
de los Recursos Naturales del Parque Natural.
El interés de la conservación
de la flora y vegetación, del paisaje y en definitiva
de los ecosistemas de Bardenas ha sido puesto de manifiesto
en diversos trabajos (ver Bibliografía) y por supuesto
en la gestión de su territorio. El Plan de Ordenación,
en estrecha relación con las Ordenanzas de la Comunidad
de Bardenas Reales, sirve de herramienta para aplicación
de la Ley Foral de Espacios Naturales que establece un marco
jurídico propio y se articula teniendo en cuenta
las previsiones de la legislación básica del
Estado y de las Directivas comunitarias medioambientales
(en especial de la 92/43, de 21 de mayo, relativa a la Conservación
de Hábitats Naturales y a la Flora y Fauna silvestre,
aplicable desde mediados de 1994, y de la 79/409/CEE relativa
a la Protección de las Aves Silvestres). Asimismo,
integra y armoniza la normativa sobre espacios naturales
con el extenso entramado jurídico urbanístico-territorial
y medioambiental que, en los últimos años,
ha promulgado la Comunidad Foral, especialmente con las
determinaciones de las Leyes Forales de Protección
y Gestión de la Fauna Silvestre y sus Hábitats,
de Ordenación del Territorio y Urbanismo y de Protección
y Desarrollo del Patrimonio Forestal de Navarra.
En el proceso de aplicación de la Directiva
92/43 CEE de Hábitats, se ha realizado un Inventario
Nacional de Hábitats (Ministerio de Medio Ambiente)
con cartografía de los hábitats de interés
y prioritarios presentes en España (Anexo I de la
Directiva) y con valoración de su naturallidad, en
el que como hemos apuntado anteriormente, figura la vegetación
Bardenera.
Asimismo Bardeas Reales reúne un gran
número de hábitats prioritarios para proponer
este territorio como sitio de Especial Conservación
y Lugar de Importancia Comunitaria de la Red Natura 2000:
como son los Matorrales halonitrófilos, Pastizales
xerofíticos anuales y vivaces, matorrales Mediterráneos
con genistas, matorrales halonitrófilos mediterráneos,
fruticedas de juniperos, estepas salinas, tarayares y espinares
en ramblas, juncales mediterráneos, praderas juncales
halófilas mediterráneas y vegetación
anual primocolonizadora de suelos brutos salinos.
Entre los hábitats de interés
no prioritarios, en Bardenas se concentra más del
50% de ellos en el caso de los ontinares y sisallares (71.2%),
matorrales de sosa (68.7%) y tamarizales (53.4%). Otro tipo
de comunidad bien representada son las comunidades de Salicornia
patula, con un 35.5% de la su perficie de este hábitat
en Navarra.
Si bien estos son los hábitats de interés
de acuerdo con la Directiva de Hábitats, las restantes
comunidades de Bardenas también presentan interés
desde el punto de vista regional, los pinares, coscojares,
sabinares y jarales tienen relevancia por su carácter
de formaciones maduras con capacidad formadora y protectora
del suelo, precisamente en una zona de Navarra donde los
matorrales altos y los bosques son muy escasos (Ministerio
de Agricultura 1994). Por otra parte, los jarales de Cistus
laurifolius sólo se encuetran en la localidad bardenera
dentro de Navarra.
La vegetación de charcas y balsas es
interesante dada su escasez en Bardenas y además
por albergar en algún caso taxones amenazados.
En el ámbito de proteción de
elementos arqueológicos, etnográficos y culturales
debe considerarse la presencia de 267 yacimientos de etapas
que comprenden desde el IV milenio antes de Cristo, pasando
por la Edad de Bronce, la de Hierro, la época Romana,
el Medievo y otras etapas hasta nuestros días. La
red de vías pecuarias y las diferentes estructuras
relacionadas con la explotación ganadera tradicional
están catalogadas por la protección legal
de Patrimonio Histórico con la denominación
de Enclaves singulares o Categoría 1, y Areas de
protección o Categoría 2.
En este sentido las medidas de conservación
propuestas pasan por la realización del Estudio de
necesidades del Patrimonio Histórico, para determinar
las medidas más urgentes de cara a su conservación
y/o integración, comprendiendo la preservación,
el conocimiento y la difusión de su patrimonio.

Conservación de la biodiversidad
de las especies
[Enumérense las especies (con sus nombres científicos)
o los grupos de especies de especial interés para
la conservación de la diversidad biológica,
en particular si son raras o están amenazadas de
desaparición; utilícense, de ser menester,
hojas suplementarias.]
El interés botánico de la flora
y vegetación bardenera está relacionado con
la singularidad climática de la Depresión
del Ebro, caracterizada por una aridez que ha permitido
el mantenimiento de comunidades y especies de carácter
estepario. La vegetación más interesante viene
representada en Bardenas por especies de carácter
halófilo mediterráneo-continental, por ser
especies adaptadas a vivir en un medio tan dificil como
el salino, por los bosques mediterráneos endémicos
de Juniperus sp. pl. (sabinares) y por pastizales mediterráneos
xerofíticos anuales y vivaces (lastonares y pastos
terofíticos).
En cuanto a la fauna, la comunidad de aves
supera el centenar de especies, destacando las rapaces,
con veinticuatro especies presentes habitualmente y las
esteparias, como la Avutarda, (Otis tarda), el Sisón
(Tetrax tetrax), el Alcaraván (Burhinus oedicnemus)
y la Ganga (Pterocles alchata) entre otras, incluídas
en su mayoría en el Anexo I de la Directiva de Aves
79/409.
También se encuentran en Bardenas numerosas
especies de invertebrados como caracoles, con doce especies
inventariadas y cangrejos, representados por dos especies
introducidas. Entre los peces, que se encuentran en las
masas de agua de carácter permanente destaca el barbo
de Graells (Barbus graellsi) especie endémica de
España. En cuanto a los anfibios también ligados
a los puntos de agua, han sido detectadas ocho especies,
de entre los cuales cinco están inluídos en
el Libro Rojo de los Vertebrados de España, protegidas
por el RD 439/90 y cuatro estrictamente protegidas por la
Directiva Hábitats CEE 43/92.
Entre los mamíferos, las especies presentes
ascienden a veintiocho, de las que ocho corresponden a micromamíferos
como por ejemplo el lirón careto (Eliomys quercinus),
nueve son murciélagos como el murciélago grande
de herradura (Rhinolophus ferrumequinum), el murciélago
rabudo (Tadarida teniotis) y otros, y los once restantes
son macromamíferos, como el gato montés (Felis
silvestris) y la gineta (Genetta genetta) entre otros.
Pero el territorio bardenero no es sólo
importante por la presencia de especies de gran como las
citadas, a pesar del aspecto desolado que presenta este
territorio, sino también por haberse mantenido a
lo largo de los años los usos tradicionales de la
tierra, como son la trashumancia, en el sector ganadero,
y la agricultura de secano realizada en año y vez.
En el Anexo 2. se incluye el Formulario
para la propuesta de Bardenas Reales como Lugar de Importancia
Comunitaria, en el que se enumeran tanto los hábitats
de especial interés como las especies de aves presentes
que figuran en el Anexo I de la Directiva 79/409/CEE y los
mamíferos, anfibios y reptiles que figuran en el
Anexo II de la Directiva 92/43/CEE, así como otras
especies importantes de Flora y Fauna.
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